Procesos de obtención de materias primas

Hacer un perfume implica recolectar ingredientes, extraer aceites esenciales, mezclar, macerar y controlar la calidad. Casi como un buen vino, se necesita mucho trabajo y tiempo para producir un perfume. Lo que es especialmente interesante es que muchos de los métodos de extracción de los ingredientes de la perfumería que son utilizados hasta el día de hoy, provienen de la antigüedad.
 
Por supuesto, las técnicas han sido perfeccionadas pero algunos procesos son muy similares a los originales, como la expresión o la destilación que se detallan más abajo. Pero primero, unas pocas palabras sobre las materias primas. Las materias primas utilizadas en la perfumería están divididas, según su origen, en naturales y sintéticas.
Naturales
Las naturales provienen de la naturaleza mediante la aplicación de técnicas físicas de separación. Los productos naturales han sido utilizados desde los años antiguos como materias primas de la perfumería. Las flores, frutos, semillas, hojas, maderas, raíces y resinas, siguen siendo hasta hoy fuentes primordiales. También se han utilizado las glándulas odoríferas de ciertos animales, como el gato civeta y el ciervo almizclero. Hoy en día está prohibido el uso de productos de proveniencia animal por razones éticas.
Sintéticas
A mediados del siglo XIX, empezó la síntesis de moléculas aromáticas por los químicos orgánicos de la época. Muchas de ellas, por ejemplo la vainillina, fueron primero descubiertas en la naturaleza y luego sintetizadas en el laboratorio. Otras substancias, sin embargo, nunca han existido en la naturaleza y se descubrieron en los laboratorios, a veces mismo accidentalmente (por ejemplo los nitromusks). Las materias sintéticas han ampliado el horizonte creativo del perfumista y ahora forman parte del 98% de todos los ingredientes utilizados en la perfumería.
Procesos de obtención de las materias primas
Expresión: La cascara de los frutos cítricos contiene la mayoría del aceite esencial del fruto. Entonces, una vez separada del fruto, la cascara se comprime mecánicamente. El producto obtenido se decanta y se filtra, con el fin de separar la parte de agua de los aceites esenciales. Este tratamiento en frío conviene particularmente a los frutos cítricos como las naranjas, limones, bergamotas etc, cuyo aroma muy fresco no resistiría el calor.
Destilación: La destilación consiste en separar por evaporación los sólidos de los diferentes componentes volátiles de una planta o cualquier material. El vapor del agua arrastra los elementos aromáticos hacia la columna de destilación, que una vez enfriados son recogidos. Por decantación el agua se separa de las sustancias aromáticas, como en el proceso de la expresión y así se obtienen los aceites esenciales.
Extracción:
Con solventes: Puestos en contacto con la planta de la que se va a extraer el aceite, los solventes se impregnan de materias aromáticas. Tradicionalmente, esta técnica, bautizada "enfleurage" era practicada en frío con grasas animales. Se obtenían de esta forma pomadas o aceites aromáticos. Las grasas animales han sido reemplazadas por solventes volátiles (etanol, hexano o tolueno) que son eliminados por evaporación. Se consigue de esta manera el concreto, que tiene consistencia de cera. Mezclado con alcohol, el concreto se separa de las ceras que contiene y una vez que el alcohol se evapora, se obtiene el absoluto.
Con fluidos supercríticos: El método de extracción con fluidos supercríticos no es un proceso antigüo, sino más bien reciente y utilizado cada vez más. Es muy eficiente y ecológico pero su costo es relativamente alto. El material cortado en pequeños pedazos está atravesado por un fluido como el CO2 en estado supercrítico. Las moléculas odoríferas son así arrastradas por el CO2, que actúa como solvente extractor. Así se obtiene un extracto con un grado de pureza muy grande.
"Headspace": Es la técnica para captar la huella olfativa de flores, plantas o incluso de cualquier ambiente perfumado. El objeto de análisis se coloca bajo una campana de vidrio que aspira el aire ambiente, absorbiendo todas las moléculas volatiles. La señal es enviada luego a una computadora y la información así recogida servirá para recrear los olores en el laboratorio a partir de un análisis de los componentes. Este método se usa por ejemplo en el caso de flores muy frágiles como la gardenia o el muguet que no aguantarían el proceso de la destilación y no podrían usarse en las composiciones. De esta manera el perfumista tiene la posibilidad de crear una “recomposición” del olor de ese lugar, flor frágil o planta exótica que normalmente no se consigue en su forma natural, de esta manera ampliando la paleta creativa y otorgando más oportunidades para la creatividad olfativa.

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